La radio (entendida como radiofonía o radiodifusión, términos no estrictamente sinónimos)1 es un medio de comunicación que se basa en el envío de señales de audio a través de ondas de radio, si bien el término se usa también para otras formas de envío de audio a distancia como la radio por Internet.
Aspectos técnicos
La radiocomunicación es la tecnología que posibilita la transmisión de señales mediante la modulación(de su frecuencia o amplitud) de ondas electromagnéticas.
Estas ondas no requieren un medio físico de transporte, por lo que
pueden propagarse tanto a través del aire como del espacio vacío.
Una onda de radio se origina cuando una partícula cargada (por ejemplo, un electrón) se excita a una frecuencia situada en la zona de radiofrecuencia (RF) del espectro electromagnético. Cuando la onda de radio actúa sobre un conductor eléctrico (la antena), induce en él un movimiento de la carga eléctrica (corriente eléctrica) que puede ser transformado en señales de audio u otro tipo de señales portadoras de información.Historia
Es difícil atribuir la invención de la radio a una única persona. En
diferentes países se reconoce la paternidad en clave local: Aleksandr Stepánovich Popov hizo sus primeras demostraciones en San Petersburgo, Rusia; Nikola Tesla en San Luis (Misuri); Guillermo Marconi en el Reino Unido o el comandante Julio Cervera en España.
En 1873 el físico escocés James Clerk Maxwell formuló la teoría de las ondas electromagnéticas, que son la base de la radio. En 1888 el físico alemán Heinrich Hertz descubrió las ondas de radio. En 1894 Nikola Tesla hizo su primera demostración en público de una transmisión de radio, y casi al tiempo, en 1895, el italiano Guillermo Marconi construyó el primer sistema de radio, y en 1901 logró enviar señales a la otra orilla del Atlántico. El español Julio Cervera Baviera,
que trabajó tres meses en 1898 en el laboratorio privado de Marconi es,
según investigaciones realizadas por un profesor de la Universidad de
Navarra, el inventor de la radio; Marconi inventó antes de Cervera la
telegrafía sin hilos, pero no trabajó en la radio hasta 1913,
mientras Cervera fue quien resolvió los problemas de la telefonía sin
hilos, lo que conocemos hoy día como radio, al transmitir la voz humana
-y no señales- sin hilos entre Alicante e Ibiza en 1902, y llegó a registrar la patente en cuatro países: España, Inglaterra, Alemania y Bélgica.2
Las primeras transmisiones para entretenimiento regulares, comenzaron en 1920 en Argentina y Estados Unidos.3 La primera emisora de carácter regular e informativo es considerada por muchos autores la estación 8MK (hoy día WWJ) de Detroit (Estados Unidos) perteneciente al diario The Detroit News que comenzó a operar el 20 de agosto de 1920, aunque muchos autores opinan que es la KDKA de Pittsburg que comenzó a emitir en noviembre de 1920, porque obtuvo una licencia comercial antes que aquélla.
En los años 1920 la amplificación mediante válvula termoiónica revolucionó tanto los radiorreceptores como los radiotransmisores.
En 1933 Edwin Armstrong describe un sistema de radio de alta calidad, menos sensible a los parásitos radioeléctricos que la AM, utilizando la modulación de frecuencia
(FM). A finales de la década este procedimiento se establece de forma
comercial, al montar a su cargo el propio Armstrong una emisora con este
sistema.
En 1943 la Corte Suprema de los Estados Unidos cede a Tesla los derechos de invención de la radio luego de interponer éste una demanda de plagio de sus patentes.
En los años 1950 la tecnología radiofónica experimentó un gran número de mejoras que se tradujeron en la generalización del uso del transistor.
En 1957, la firma Regency introduce el primer receptor transistorizado, lo suficientemente pequeño para ser llevado en un bolsillo y alimentado por una pequeña batería.
Era fiable porque al no tener válvulas no se calentaba. Durante los
siguientes veinte años los transistores desplazaron a las válvulas casi
por completo, excepto para muy altas potencias o frecuencias.
Entre las décadas de los años 1960 y 1980
la radio entra en una época de declive debido a la competencia de la
televisión y el hecho que las emisoras dejaron de emitir en onda corta (de alcance global) por VHF (el cual solo tiene un alcance de cientos de kilómetros).
En los años 1990
las nuevas tecnologías digitales comienzan a aplicarse al mundo de la
radio. Aumenta la calidad del sonido y se hacen pruebas con la radio
satelital (también llamada radio HD), esta tecnología permite el
resurgimiento en el interés por la radio.
Radios de baja potencia
En la historia reciente de la radio, han aparecido las radios de baja potencia, constituidas bajo la idea de radio libre o radio comunitaria,
con la idea de oponerse a la imposición de un monólogo comercial de
mensajes y que permitan una mayor cercanía de la radio con la comunidad
Radio por Internet
Hoy en día la radio a través de Internet
avanza con rapidez. Por eso, muchas de las grandes emisoras de radio
empiezan a experimentar con emisiones por Internet, la primera y más
sencilla es una emisión en línea, la cual llega a un público global, de
hecho su rápido desarrollo ha supuesto una rivalidad con la televisión,
lo que irá aparejado con el desarrollo de la banda ancha en Internet.
Lenguaje radiofónico: locución
Como medio de comunicación, requiere una forma de transmisión
concreta. El acto de hablar alcanza su máxima expresión, por lo que es
fundamental para el periodista radiofónico
controlar su voz, que es su herramienta de trabajo. Para Sanabria, "el
timbre, el tono, la intensidad, la entonación, el acento, la modulación,
la velocidad y los intervalos son los matices que determinan el estilo
de la radio".
Es necesaria una buena vocalización y leer con naturalidad para no
caer en errores de tipo gramatical y que se comprenda bien el mensaje
que se desea transmitir.
El lenguaje radiofónico está compuesto por unas reglas que hacen
posible la comunicación. Cada una de ellas aporta un valor necesario
para la comprensión del mensaje:
- La voz aporta la carga dramática.
- La palabra, la imagen conceptual.
- El sonido describe el contexto físico.
- La música transmite el sentimiento.
- El silencio, la valoración.
Mensaje radiofónico
La radio transmite su mensaje en forma de sonido. Según Mariano
Cebrián, catedrático de periodismo, "la técnica es tan determinante que
se incorpora a la expresión como un sistema significante más". El
mensaje radiofónico se produce gracias a una mediación técnica y humana,
que expresa un contexto narrativo acústico. Según Vicente Mateos, "el
mensaje radiofónico debe cumplir unos principios comunicativos para que
llegue con total eficacia al oyente", tales como:
- Audibilidad de los sonidos.
- Comprensión de los contenidos.
- Contextualización.
Lenguaje radiofónico: redacción radiofónica
Si la actualidad y la rapidez son los aspectos más relevantes de la información, es evidente que la simultaneidad y la inmediatez
prestan un gran servicio a la información. La radio será la primera en
suministrar 'la primera noticia' de un acontecimiento y ésta es una de
las principales características del periodismo radiofónico.
La radio como medio informativo puede jugar un papel muy diferente.
Además de transmitir lo más rápidamente posible los acontecimientos
actuales, puede aumentar la comprensión pública a través de la explicación y el análisis.
Esta profundización en los temas cuenta con la ventaja de poder ser
expuesta por sus conocedores, sin pasar por el tamiz de los no expertos
-en este caso los periodistas- como no sea para darle unas formas
comunicativas adecuadas al medio. Se cuenta además, en este sentido
reflexivo, con la capacidad de restitución de la realidad a través de
las representaciones fragmentarias de la misma vehiculadas con su
contorno acústico. Así, frente a la brevedad enunciativa de la noticia
radiofónica se sitúa el reportaje, la entrevista, la mesa redonda, la explicación; en definitiva, la radio en profundidad.
De este modo la radio se opone a las teorías que la sitúan como incapaz de una comunicación de mayor nivel que la simple transmisión de noticias, cuando la "incapacidad" ha radicado siempre en el desconocimiento de la naturaleza del fenómeno radiofónico.
Faus, 1973
En otras ocasiones, que son la mayoría, el empeño se debe mucho más
al perfecto conocimiento del medio que a su desconocimiento. En esta
perspectiva, reducirla a un medio que suministra 'información nerviosa
por sistema' contribuye a ofrecer una visión parcializada del entorno
que dificulta la comprensión de los fenómenos sociales. La importancia
de la radio como medio informativo se debe a otra característica más: su
capacidad de comunicar con un público que no necesita una formación específica para descodificar el mensaje.
Este hecho tiene importancia en un público que no sabe leer, pero sobre
todo adquiere mayor importancia para todos aquellos que no quieren o no
tienen tiempo para leer. Así, la radio juega un papel informativo
relevante en las sociedades subdesarrolladas con un porcentaje elevado
de analfabetos. Este papel aún resulta más importante en sociedades
superdesarrolladas en las que la organización del tiempo aboca a los
buscadores de información a recogerla en la radio ya que les permite
realizar otras acciones simultáneamente. Hay que añadir que, por lo
general, estas sociedades están en pleno auge de la cultura audiovisual,
que desplaza a un segundo término la cultura impresa.
Las mismas características que hacen de la radio el medio informativo
por excelencia, influyen y determinan la estructura de la información
radiofónica que tiene dos características esenciales: brevedad y sencillez.
Ambas en función de la claridad enunciativa que contribuye a la
eficacia del mensaje radiofónico. Al redactar un texto periodístico para
la radio, hay que pensar que se va a elaborar un texto para ser oído,
para ser contado, y no para ser leído. Esta actitud facilitará la
difícil tarea de ofrecer en unas cuantas frases breves y sencillas la
misma información que en el periódico ocupará varios párrafos de
elaboración literaria. En definitiva, se necesita un cambio total de
mentalidad para escribir para la radio. Este cambio de mentalidad afecta
a tres aspectos: la puntuación, la estructura gramatical y el lenguaje.
Puntuación
Resulta difícil cambiar los hábitos de puntuación que se han
cultivado durante años, pero es imprescindible hacerlo. En radio, la
puntuación sirve para asociar la idea expresada a su unidad sonora y,
por tanto, para marcar unidades fónicas y no gramaticales como es usual
en la cultura impresa. Para marcar estas unidades fónicas solo se
necesitan dos signos de amplia gama que nos ofrece la escritura. Estos
son la coma y el punto.
- Coma
En el texto radiofónico marca una pequeña pausa que introduce una
variación en la entonación y da lugar a la renovación de aire si es
preciso. No se debe utilizar este signo si en la expresión oral no hay
que realizar esa pausa, aunque fuera correcta su colocación en la
redacción impresa. Cualquier alteración de esta norma contribuye a que
la lectura de ese texto sea eso, una 'lectura' y no una 'expresión
hablada' de unas ideas.
- Punto
Es la señal que indica el final de una unidad fónica completa. La
resolución de entonación que marca el punto puede ser de carácter
parcial (en el caso de los puntos que marcan el final de una frase) y de
carácter total (en los puntos que marcan el final de un párrafo). El
punto señala una resolución de entonación más, que es la correspondiente
al punto que indica el final del discurso y que tiene carácter
culminante. El punto final de una frase supone una pausa más larga que
la coma y al final de un párrafo indica una pausa algo mayor. Si se
aplican correctamente estos signos la respiración no se encontrará con
dificultad alguna y su realización no supondrá ninguna distorsión para
la entonación.
El resto de signos son casi innecesarios en su totalidad. Ninguna razón justifica la utilización del punto y coma (;), los dos puntos
(:) o el punto y guion (.-). Con respecto a los paréntesis y a los
guiones hay que tener en cuenta que en la mayor parte de los casos se
introducen ideas adicionales que podrían perturbar la comprensión de la
idea principal que tratamos de expresar.
Estructura gramatical
Se utiliza en radio para perseguir la claridad y la sencillez
expresivas. La claridad va a ser la principal característica de la
redacción en radio. Una claridad que deberá ser extensible a otros
medios periodísticos, ya que responde a lo que Núñez Ladeveze denomina
'funciones periodísticas de la comunicación': máxima concentración
informativa, rapidez de lectura y mínimo esfuerzo de interpretación.
Estas características son más importantes en radio, si cabe, ya que
en la descodificación se realiza en presente y no hay posibilidad de
revisión. Hay dos razones más por las que es aconsejable la utilización
de una expresión clara y sencilla en la redacción radiofónica. Por un
lado la diversidad del público y, en segundo lugar, la diferentes
situaciones de audiencia. A la heterogeneidad hay que añadir las
diferentes situaciones en que se encuentra el receptor en el momento de
efectuar la descodificación. La radio ayuda a que la recepción del
mensaje sea compatible con otras actividades, en especial con las que
tienen un carácter manual. Las frases deben ser cortas, y para ello hay
que recurrir a la estructura gramatical más sencilla, que es la
compuesta por sujeto, verbo
y complemento. No es recomendable la utilización de frases subordinadas
y sí las coordinadas ya que introducen la redundancia temática, una
categoría positiva en el discurso radiofónico.
Para evitar la monotonía que supone una frase corta tras otra, se
dispone de dos tipos de recursos. Por un lado, la combinación de las
frases sencillas con aquellas otras a las que se les ha añadido material
adicional. El otro son los enlaces de entonación que dan continuidad a
las ideas. Se trata de escribir un estilo coloquial. Por lo tanto, el
principio de la economía de palabras ha de estar en nuestra mente a la
hora de redactar un texto radiofónico.
Lenguaje radiofónico
Con esta denominación no nos referimos al lenguaje oral exclusivamente. La música, el ruido, silencio y los efectos especiales son parte también del lenguaje radiofónico.
Este lenguaje debe utilizar un vocabulario de uso corriente,
optando siempre por la aceptación más común de un término. Hay que
utilizar también términos definitorios en la perspectiva de la economía
de palabras que hemos aceptado como objetivo. En este sentido, los adjetivos
son innecesarios casi siempre ya que aportan poca información. Su
utilización en radio solamente es aceptable cuando el matiz que aportan
ayuda a precisar la idea que se transmite. También debe eliminarse el adverbio,
ya que su acción modificadora es en general innecesaria si se utilizan
términos definitorios. Los más justificables son los de tiempo y lugar.
El verbo tiene un papel muy importante en la información radiofónica.
Para ser más exactos el tiempo del verbo, ya que es uno de los
elementos que denota más actualidad. En la redacción de la notícia de
radio, el verbo hay que utilizarlo en presente
de indicativo y en voz activa. El pasado no es noticia en radio. El
presente denota inmediatez y por tanto, actualidad. En caso de no poder
utilizar el presente recurriremos al pretérito más próximo, que es el
perfecto. Como último recurso, el indefinido.
Como hemos mencionado anteriormente, la actualidad y la inmediatez
son las principales característica de la información radiofónica. Esta
actualidad debe quedar patente en los servicios informativos de una
emisora y para ello hay que tener en cuenta aquellos recursos que
remarcan dicha actualidad en radio. Podemos establecer tres grandes
grupos: recursos técnicos, redaccionales y de programación.
- Recursos técnicos
Podemos señalar la utilización del teléfono, las unidades móviles y las grabaciones en el lugar de los hechos.
- Recursos redaccionales
La utilización del verbo en tiempo presente, así como la el uso de
palabras y frases que denotan actualidad, como por ejemplo, "en estos
momentos...", "al iniciar esta transmisión...", etc.
- Recursos de programación
La inclusión de nuevos aspectos de las noticias dadas en anteriores
servicios informativos. No basta con cambiar el redactado de las
noticias, sino que hay que ofrecer nuevos datos, nuevos ángulos y
repercusiones a lo largo del día.
En cuanto a los guiones, hay que señalar que la ley del péndulo ha
sido aplicada a su consideración. Se ha pasado de la utilización del
guion hasta para toser a la improvisación
total. Últimamente, en radio, se utilizan los guiones indicativos o
pautas. Este tipo de guion contiene las indicaciones técnicas y
temáticas imprescindibles para lograr el acoplamiento del realizador y
el editor-presentador. El guion indicativo contendrá el cronometraje de
cada intervención, la persona que la realizará y especial atención a
todas las fuentes de audio que intervengan.
Teniendo en cuenta todas las características de la redacción
radiofónica, se concluye que no debe leerse un texto en radio si
previamente no se reelabora, no sólo para darle un estilo propio, sino,
principalmente, porque la estructura y concepción del mensaje de agencia
o de los comunicados, es estructuralmente la de la expresión escrita, y
en muchas ocasiones puede dar al error o a la deficiente recepción que
tenga el oyente de ella.
Géneros radiofónicos
Géneros periodísticos
La radio es el medio en el que algunos géneros del periodismo clásico
alcanzan su máxima expresión. Un ejemplo es la entrevista, el debate y
la tertulia. La adaptación de los géneros periodísticos a la radio se
caracteriza por la riqueza expresiva y el carácter personal que se
incorpora al mensaje transmitido. Las claves para una buena comunicación
son contenidos concisos, claros y directos. De esta manera se producirá
un mayor efecto de atracción sobre la audiencia.

